HISTORIA  

40 AÑOS DE VIDA DE LA  MUTUALIDAD (1966-2006)

UN RECORRIDO POR LA HISTORIA DE OTXARKOAGA

German Oliva Barruso

INDICE

1.                       PROLOGO POR EL PRESIDENTE.

2.                       PRIMEROS AÑOS DE LA ASOCIACIÓN.

3.                       1968 CREACIÓN DE LA AFO Y PRIMER CENTRO SOCIAL

4.                       AÑOS 70. APARICIÓN DE LA CONSTITUCIÓN.

5.                       AÑOS 80.COMPRA DEL LOCAL DE MAKALDI, LUCHAS VECINALES

6.                       AÑOS 90. DESARROLLO SOCIAL DE LA ASOCIACION .BEHARLEKU

7.                       SIGLO XXI

8.                       ARTÍCULOS DE PRENSA Y FOTOS MUTUALIDAD

9.                       ESTADÍSTICAS DE OTXARKOAGA

10.                     RECORRIDO POR LA PRENSA DE OTXARKOAGA

 

Recordarás que sentiste frío  en la estación de RENFE.

La maleta cargada de promesas, llenas de ilusión y esperanzas que nos conducían hacia una nueva vida. Un lugar donde encontrar un buen trabajo y crear un hogar digno donde nuestros hijos pudieran tener una vida más fácil.

Extremadura Galicia, Castilla…… ¡que lejos quedaba nuestra casa! ¡Aquella oscuridad y soledad! Allí estaba “el conocido”, el pariente del pueblo, con un puesto de trabajo. En el mejor de los casos una habitación con derecho a cocina y en la inmensa mayoría de los casos una chavola, en ese “barrio escondido” donde cada amanecer surgían nuevas “casas de cartón”.

Bilbao sigue creciendo, se abren nuevas fábricas, bandas…….lo que conlleva que el número de emigrantes se dispare y con ello, proliferen  estos poblados en las periferias de la ciudad.

Nace otxarkoaga, ubicado en las laderas del monte Artxanda. Antes poblado de lobos, ahora nuestro barrio.

Tres de Marzo de 1963, miércoles de ceniza, hace 42  años, allí estaba yo en el andén de aquella inmensa estación, lloviendo, rodeado de extraños, sentí que todo era oscuro y en esa oscuridad “el paisano”, siendo yo uno de esos privilegiados con derecho a cocina y trabajo al día siguiente.

Mediante sorteo nos tocó la casa en Otxarkoaga, una vivienda digna una vivienda digna a cambio de una rente. Empezar de nuevo con ilusiones renovadas.

Aunque el trabajo es muy duro vale la pena la recompensa, llegar al barrio y allí encontrar la familia feliz por tener un hogar.

Desde el primer momento la cruda realidad: el trabajo de sol a sol, los salarios pobres, las horas extras. Regresar a casa y. más miseria.

Para mi mujer quedaba el trabajo de educar a nuestros hijos, de controlar  la economía domestica, de cuidar de nuestra salud……

No había escuelas, ni servicios sanitarios, tan solo un medico familiar para todo el barrio. Había que coger dos autobuses para ir al especialista. No se como pero Juana, al igual que el resto de las mujeres, lo conseguía.

Los domingos a la salida de misa  nos encontrábamos con los vecinos, que llegaron a ser nuestra familia, con los que compartimos nuestras alegrías y dificultades que eran también suyas.

Entre estos amigos se encontraban Juanito, si no sabías llevar las cuentas el te enseñaba, Lorenzo, Basilio, Sinde, Eustaquio,….etc…

Estas charlas desembocaron en la creación de la Mutualidad.

En la Mutualidad encontramos  un lugar donde reunirnos, apoyarnos y pensar en lo que debíamos reivindicar para nuestro barrio. Se creó una  asociación, que en aquel tiempo era difícil, donde compartíamos nuestros problemas ayudándonos los unos a los otros. La mutua fue una escuela de la vida y de conocimientos, un lugar de ocio que no suponía un gasto para la familia.

Ahora a mis 67 años, añoro el puerta a puerta, el conocernos y compartir nuestras vidas. Admiro a nuestras mujeres por su lucha diaria, solas y en silencio; ellas eran las que cuidaban el bario. Recuerdo a Don Diego, ese espíritu libre y luchador por las causas justas. Recuerdo también esas tertulias que duraban hasta medianoche y en las que los compañeros soñábamos con un barrio mejor. Allí se plantaron las primeras semillas. Hoy cuando miro a Miguel e Ignacio, colaboradores directos de la Mutualidad veo que la semilla ha germinado.

Toda esta historia empezó no hace mucho tiempo, cuando Saturnino Martín propuso a la Junta para que en la Asamblea anual de la Mutualidad, se realizara un pequeño recorrido de la historia de lo que había sido la mutualidad.

A la Junta le pareció bien la idea, y es que cuando se llevan más de 40 años trabajando en el barrio, es la hora de hacer balance, pero sobre todo es la hora de recoger y no perder la memoria. Mucha gente ha pasado a lo largo de esta historia que de manera no muy extensa se recoge aquí.

Además de esta manera nos sirve para hacer un recorrido a este barrio querido llamado OTXARKOAGA, que al fin y al cabo es el principal protagonista de toda esta historia

PRIMEROS AÑOS

Nos situamos en el inicio de  la década de los sesenta, la mala  planificación y la falta de espacio urbano, implica  que existe en Bilbao alrededor de unos 30.000 chavolas.

Tal era la importancia de este fenómeno que había surgido  como barrios o ciudades, con su vida propia.

Los núcleos más importantes fueron los que se situaban en las falda del Monte Banderas, Los caños, Ollargan y la campa de los Ingleses, más conocido actualmente por Abandoibarra

Las levantaban los inmigrantes que, habiendo conseguido trabajo, se traían  a sus familias a vivir con ellos.

Las chavolas eran construidas por la noche, ya que nadie tenía permiso de construcción, y estaban hechas con materiales muy sencillos, maderas, cartones…etc.

Durante el día se apilaba este material y en cuanto caía la noche se ponían manos a la obra, de tal forma que al día siguiente las familias ya estaban ocupando el nuevo hogar.

Ninguna contaba con sanitarios ni agua, y la toma de luz se hacía de manera ilegal.

Hubo que aprovecharon estas reuniones de chavolas para crear bares, que se convirtieron en lugares de encuentro y de reunión. En el monte Banderas, incluso, tuvieron iglesia y escuela propias.

Este incremento de chavolas situó  a Bilbao ante un grave dilema.

Se necesita crear algo para solucionar el problema que era la falta de vivienda. Y con todas estas premisas nace OTXARKOAGA.

Cuentan algunos historiadores, que el nacimiento de Otxarkoaga, tiene mucho que ver con la llegada de Franco a Bilbao.

Así haciendo un recorrido en coche, vio por las ventanillas la existencia de chavolas en las faldas de monte Banderas, y pregunto ¿Qué son aquellas casitas que se ven  en esa ladera? Los acompañantes le explicaron que eran chavolas construidas ilegalmente por la gente que había venido a Bilbao debido a su auge industrial.

Entonces Franco  hico el siguiente comentario:

“pues la próxima vez que venga no quiero ver ni una,¡háganles casas como Dios manda¡”

Y dicho y hecho, desde el ministerio de Vivienda ante el requerimiento del dictador, decidió la construcción de una gran barriada que acogería a todas aquellas familias.

Así solo se tardó año y medio en construir 3500 pisos. Por supuesto tanta rapidez y la mala calidad de los materiales de construcción pasaron facturas muy pronto a los vecinos del barrio.

A pesar de los años, y de estudios más recientes, la mejor explicación del nacimiento de Otxarkoaga,   la encontramos en el estudio socio-demográfico de Otxarkoaga  de Jesús María Paredes y Andrés López Ibarrondo del año 1992

 

“si a una población sin vivienda y con escasa cualificación profesional se le daba la oportunidad de tener vivienda, y al mismo tiempo, trabajo  en la construcción de sus viviendas, se conseguía acabar de un solo golpe con dos problemas que podían generar muchos más”

De esta forma por decreto del año 1958 se regularon  los planes de Urgencia Social para Bizkaia, que suponían la construcción de 4000 viviendas, que serían distribuidas por el ministerio de la Vivienda.

Así para el año 1961 y en tan solo 18 meses se construyó el barrio de Otxarkoaga.

Estas viviendas tenían que dar cabida al mayor número posible de personas, alrededor de unas 16.000 estaban esperando su casa.

Otra característica de las viviendas es la baja calidad de los materiales que se usaron para la construcción, registrándose  los primero problemas de humedades y goteras en 1963, tan sólo dos años después de su construcción.

Otros de los datos que llaman la atención es que según el Ayuntamiento el 69% del barrio  es considerado zona verde. Pero hay que aclarar casi ese 70%, es la superficie que se encuentra entre los bloques. Y que a partir de ese momento será utilizad a por los vecinos como zona de juegos, y en el menor de los casos (ya que no había muchos coches), como aparcamiento.

Evidentemente no se trataba de buscar un barrio habitable y con zonas para adornar y expandirse los vecinos, sino de zonas que  se quedaron sin construir por tratarse de zonas no aptas para la construcción  debido al  alto coste que suponía

.Así, esa utilidad fue dada por los propios vecinos y no por la constructora o el Ayuntamiento.

 

Los protagonistas de nuestra historia,  son emigrantes que llegaron alrededor de los años 61 y 62, recién construido el barrio. Evidentemente, pocos de ellos por no decir ninguno se plateaba el que 43 años después  se hablaría de aquellos tiempos, y se miraría con cierta nostalgia la capacidad que tenían de unirse contra las adversidades, de  trabajar por una causa común,  como era mejorar las condiciones de vida de un barrio recién creado, y donde  ellos, desde luego, no habían elegido vivir.

El  principal problema en aquellos tiempos se podía pensar que era el trabajo, o la falta de trabajo, la realidad era muy diferente. Lo que pasaba  era  que no había dinero para mantener a la familia. Como se solucionaba esta falta de liquidez, pues trabajando, la gente trabajaba de sol a sol, las jornadas de trabajo eran interminables y con unas condiciones de trabajo infernales.

“No había dinero, había mucho trabajo, horas extraordinarias las que querías, Trabajábamos de sol a sol, casi sin parar para comer.”

 Este ejemplo ilustrativo de uno de los socios de la mutualidad nos da una idea de la situación.

una vez  cobrando la cuota, me dirigí a un  piso del bloque 1, cuando llegué allí se encontraba la familia comiendo, era el matrimonio cos sus seis hijos,  estaban comiendo una sopa, sopa, por decir algo, porque aquello era agua. Era tal que me eche la mano al monedero, saqué todo lo que tenía, mucho tampoco podía yo tener y se le di”.la condiciones eran  realmente muy malas.”

Pero no todo era negativo, la falta de dinero era compensada, por un barrio donde la  convivencia, desde luego, era mejor que en la actualidad, la llegada al barrio de cientos de emigrantes en busca de trabajo supuso que la gente se unió y se ayudó en la dificultad. Las puertas de las casas estaban abiertas, las calles muchas de ellas sin asfaltar y sobre todo sin problemas de coches, eran terreno propicio para que los niños y niñas del barrio pasarán horas  y horas en la calle,.

 

Tal era así que  las pocas carreteras del barrio se convertían en pequeños “San mames” que muy de vez en cuando se veían interrumpidos por el paso de un coche.

Otra característica  de esos primeros  años era la falta de recursos sanitarios en el barrio, donde solo había un médico para todo el barrio. Si a todo esto añadimos la falta de buenas infraestructuras que  dejaban al poblado en una situación de verdadero abandono.

Las instituciones se habían preocupado de hacer los edificios, pero no de dar al barrio un contenido, era un claro ejemplo de cómo se hacían las cosas en aquellos años.

Así fue como unos cuantos de esos vecinos, con más buena voluntad  que otra cosa, vieron la importancia de juntarse y crear algo para el barrio .El objetivo era  mejorar las condiciones de vida del barrio y responder a esa necesidad de crear un lugar habitable.

  No hay que olvidar  que estamos en plena dictadura,  las asociaciones y reuniones  demás de tres personas estaban prohibidas.

Ante esa dificultad de juntarse para resolver los problemas, los vecinos  aplicaron el refrán de que “el que  hace la ley hace la trampa” y, platearon una formula para llevar a cabo sus propósitos sin incumplir la ley. Se pensó que creando la “Mutualidad”, con el fin de dar  respuesta al tema de los difuntos., se podía dar cabida a otras realidades, como así quedó demostrado.

Por lo que la Mutualidad inició su marcha   sin tener claro su funcionamiento, pero con las idas clara de lo que se pretendía.

Las  primeras reuniones, tuvieron lugar, en la casa cural. Fueron los párrocos del barrio quienes desempeñaron una labor fundamental, tanto Don Diego Berguices como Don Ángel, fueron testigos de esas primeras reuniones y esos primeros debates.

Sin su  ayuda y  colaboración, muchas veces encubriendo esas reuniones en las que se trataban temas “vetados” para el régimen no se hubiera producido ese nacimiento que se lleva  cabo en el año 1966, hace  casi ya 40 años.

En total 21 miembros socios fueron los que iniciaron la marcha de la mutualidad.

El  principal objetivo de   la Asociación fue la mejora de las condiciones de vida en el barrio,

De esos 21, 10 formalizaron la primera junta directiva de la Entidad, una Junta que ha pasado a la historia, en la que  muchos de ellos nos han  abandonado, pero su trabajo e ilusiones se mantiene y perdura en el “espíritu de la mutualidad”, del que hablaremos mucho en estas páginas y que fueron ellos los creadores y principales  promotores de el.

La primera junta que tuvo la Mutualidad  fue:

Ø    Presidente: Lorenzo Esteban González

Ø    Vicepresidente: Juan  Fernández Domínguez

Ø    Secretario: Juan Jiménez García.

Ø    Tesorero: Andrés Palezuela monje.

Ø    Vocales: Antonio cano hidalgo

                 Hilaro Cuesta Bravo

                 Saturnino Martín

                     Antonio Torres Bermejo

                     Manuel Matos ribero

                    Fructuoso Escudero

  Con toda la ilusión del mundo empezaron el trabajo, pero pronto se encontraron con  graves dificultades. Sobre todo a la hora de reunirse.

Hay que situase que estamos en plena dictadura, y en esa época no se podían reunir sin permiso de la Gobernación, que además solía mandar a inspectores para cuidarse de los asuntos tratados en esas reuniones.

 En muchas ocasiones esas juntas o Asambleas eran “vigiladas” por algún representante del  gobierno.

Su labor era muy sencilla: dar cuenta que los temas tratados no eran contrarios al llamado orden reinante, y como es de suponer  en esas reuniones no se trataban esos “temas prohibidos” o menos amables con el régimen

Los asuntos a tratar  en las reuniones no se salían de un orden del día que previamente se había redactado, y por supuesto conocido por todos.

“En la junta nunca se ha hablado  de política, siempre ha sido una junta apolítica, y quizás   eso haya permitido mantener casi 40 años a la Asociación.”

 Pero si esta claro que las inquietudes y los problemas del barrio estaban muy presentes, esas conversiones entre los socios no tenían lugar en las reuniones formales, ni aparecerán en los libros de actas, esas charlas fueron reflexiones que se realizaban en los pasillos, siempre de manera informal. Por eso ha sido difícil saber que temas se trataron y como planteaban resolverlos, pero si podemos asegurar que todas estas charlas tenían dos cuestiones importantes: la situación del barrio, y la situación política. Aunque siempre priorizando el  intentar mejorar las condiciones de vida en un barrio que se había construido de manera que aún en día seguimos pagando las consecuencias.

Así hubo Asambleas en los antiguos barracones de la Escuela Profesional en las que se recibía  la visita de dos personas que no pertenecían al barrio y  llamaban claramente la atención, (todo el mundo sabía que  eran “policía secretas”). Normalmente no había problemas, pero hubo ocasiones en las que se vivieron momentos muy tensos

“recuerdo una ocasión en una asamblea que íbamos a realizar en la Iglesia. Antes de empezar el párroco nos avisó de que la guardia civil estaba fuera y dispuesta a entrar, casualmente  no habíamos solicitado permiso para la reunión, por lo que la situación era complicada. Afortunadamente el párroco nos enseño una salida, por la que nos escapamos y por supuesto salimos corriendo de allí”.

 Otras de las condiciones para llevar a cabo la legalización de la Asociación era solicitar el certificado de Penales de los señores que vayan a pertenecer a la Junta Directiva, porque las disposiciones gubernamentales  lo exigían, es decir, había que demostrar que no se tenía antecedes penales y una  conducta adecuada, y de acuerdo con el régimen.

Pero  a pesar de todas estas circunstancias  empezó el trabajo de la Mutualidad. En aquellos primeros años, el trabajo era totalmente rudimentario y manual. Así los recibos estaban hechos a mano, y había que ir puerta por puerta entregando tanto  la propaganda como los recibos, porque nuestras  viviendas no tenían buzones donde recibir las cartas.

Una de las grandes incógnitas que se planteaban  los promotores era cómo iban a  responder los vecinos del barrio, había un cierto miedo a que la situación tan delicada que vivían la amplia mayoría de los vecinos supusiera una falta de respuesta o un cierto pasotismo por el vecindario, lo que si se pudo pronto  comprobar es que la noticia de que algo se estaba moviendo fue corriendo como la pólvora.

 En un principio la respuesta fue bastante desigual, sobre todo de desconfianza, al fin y al cabo que se podía pensar de una Asociación creada por 21 miembros todos del barrio, que tenían situaciones tan difíciles de llevar como la amplia mayoría del barrio, y claro a tratarse de dinero, existía un cierto miedo ya que la situación era realmente mala en el barrio sobre todo a nivel económico.

“Así sucedía que te encontrabas con personas que en principio te decían que si, pero a la segunda visita, a la hora de cobrar cambiaban rápidamente de opinión, también había personas que no te habrían la puerta, como todo lo contrario con personas que desde el primer momento se involucraban  en la marcha de la Entidad.”

El funcionamiento en esos primeros tiempos era muy sencillo pero de un gran trabajo por parte de los Mutualistas.

Así los propios miembros de la junta eran los  cobradores, que se dividían el barrio en zonas y a cada uno le correspondía una  para pasar  a cobrar  (normalmente compuesta entre diez a doce bloques de viviendas).

Ese trabajo de tu a tu, de puerta por puerta, empezó a dar sus frutos .En el barrio se conocían  prácticamente todos los vecinos  y esa desconfianza fue pasando a un segundo plano. Desde esta forma en el primer año se  registraron 331 socios,  y ya para el segundo se dobló y llegando  a los 657.

  En los primeros 5 años de vida de la Asociación se llego a los 1000 socios.

 

Una vez legalizada la situación y viendo la buena respuesta de la gente, se empezó desde la junta a marcar pequeños retos o mejoras respecto al barrio en los que centrar los esfuerzos de la Entidad.

Una de las primeras luchas de la entidad fue la creación de escuelas, casi inexistentes en la zona, los niños y las niñas del barrio necesitaban un lugar donde poder pasar las horas mientras los padres dedicaban su tiempo a trabajar de sol a sol. 

Así tras una larga  lucha  se logró por una parte la creación de la antigua escuela de “Goya prefabricada” situada  en los terrenos donde hoy se encuentra el ambulatorio, y por otra parte desde la iglesia se potenció la creación de una respuesta educativa, así el párroco Don Diego Berguices, fundó la Escuela Profesional de Otxarkoaga, situada ahora en camino de Arbolantxa, pero que en aquellos años se situó, en los locales de la Iglesia, los famosos barracones de madera.

Aprovechando estos locales  se hicieron algunas reuniones generales. En esos barracones se vivieron  momentos muy  tensos y a la vez bonitos en la marcha de la Mutualidad, las reuniones duraban  casi doce horas,  empezaban las juntas   los domingos a las diez de la mañana pero no se sabía cuando se acababan, muchas veces, cuando no se podía llegar a consensos o acuerdos  se pedía la  mediación  del párroco del barrio, Don Diego Berguices, pero  a veces ni con esa intervención   se consiguió llegar acuerdos.

Tal era la situación que en varias ocasiones de estos primeros años, se planteó  la Junta, que lo mejor era  el cerrar y abandonar el  trabajo que se estaba realizando. Afortunadamente, el diálogo entre los socios permitió resolver siempre sus  diferencias.

“Y es que el dialogo ha sido una de las características de las Juntas de la entidad. Ese diálogo es la base del Espíritu de la Mutualidad, y  se ha intentado mantener e impregnar a todas las actividades que se han ido desarrollando a lo largo de estos años.”

1968. mirando al futuro  

Llegamos a un año fundamental en la marcha de la Asociación.

1968, fue un año que ha pasado a las historia por ser el año de las luchas estudiantiles en París, el movimiento Hippie, y mientras en Otxarkoaga,  la única fuerza con vida en el barrio  con sus más de 700 socios se planteaba cuestiones importantes en su marcha y en la vida del barrio. En 1968  Otxarkoaga también tuvo su pequeña revolución.

Pero para ello nos situamos en los meses anteriores a este año.

El 29 de Octubre de 1967, el presidente de la Entidad Lorenzo Esteban, plantea a la Junta directiva la necesidad de tener un local propio.

La posibilidad del local es visto  por la junta directiva no solo como un lugar donde ubicar la sede , sino como un centro social, en el que tenga cabida futuras actividades que la  asociación  pueda abarcar.

Dos meses después se llega a un acuerdo con VIVIENDAS MUNICIPALES, que les concedía a la Mutualidad una Lonja de 50 metros cuadrados que contaba con una renta de 40 pesetas el metro cuadrado.

Tras esto la junta directiva decide convocar a la Asamblea a una reunión extraordinaria en las que se decidiría  si aprobar este acuerdo con  Viviendas Municipales.

La Asamblea tuvo lugar el 24 de Diciembre de 1967 en vísperas de Navidad y tiene lugar en el Salón de actos de la Escuela Profesional.

La incertidumbre que existía en la Junta era como adquirir dinero y mobiliario para el nuevo local sin dañar los intereses de la Asociación.

En la Junta  se trataron numerosas cuestiones, tales como crear una biblioteca, o que la Asociación diera respuesta a la problemática de la barriada (problemas escolares, urbanización etc.)

Tras un intenso debate se ve que para tratar todos estos temas de interés para el barrio es necesario crear un reglamento aparte del de la mutualidad, ya que eran actividades ajenas a la previsión social.

Al final se aprueba por unanimidad que se cree un local que tenga por una parte oficinas, y por otra un área de recreo para  los socios y beneficiarios, quedando descartado por ahora la creación de nuevas secciones.

En este intenso debate, se estaba plantado lo que fue la semilla para la próxima creación de la Asociación de Familias.

Pero  surgió la segunda cuestión, ¿cómo se iba a financiar?

Antonio López y Manuel Barón, plantearon que fueran   los propios mutualistas que con una pequeña cuota los que lo pagaran. El problema era si debía ser algo obligatorio o voluntario,  tal como estaba la situación se llegó al consenso de que fuera voluntario

Una intervención que hay que destacar es la de Arsenio Diez que propuso que fueran los propios mutualistas los que realizaran las obras, siendo  varios los socios que  se ofrecen voluntarios. Es importante esta decisión porque en posteriores años ante un planteamiento similar no se respondió igual, ocasionando  muchos problemas a la Entidad, pero esto será más adelante.

 

Después de la Asamblea, todos los mutualistas se fueron a ver la futura nueva sede, pero cuando llegaron a los locales del antiguo bloque 48, vieron un pequeño problema, la lonja era una ruina, y la Mutualidad no contaba con suficiente dinero para los arreglos. Así que  con mucho esfuerzo y mucha imaginación fueron los mismos mutualistas quieres su pusieron manos a la obra. En sus pocos  ratos libres, los mutualistas, se dedicaron a acondicionar y arreglar el local.

La nueva sede tendría  dos partes, una  el  llamado centro social que se convertirá en el lugar de encuentro de los socios de la Asociación donde se ubicaría el bar. Otra  una pequeña oficina donde se llevará el día a día de la mutua.

Se pedió una ayuda a los socios de 600 pesetas de préstamo para ayudar en las obras de remodelación. Siendo la  respuesta  en general buena.

Así fue que con la ayuda de todos se pueden inaugurar unos locales aptos para el trabajo de la asociación.

Fue el 12 de Octubre de 1968

La normativa que regía el centro familias  se aprobó ese mismo día en la reunión de la  Asamblea en el salón de actos de la Escuela Profesional de Otxarkoaga.

·        Estos locales permanecerán abiertos desde las 10 de la mañana hasta la 10 de la noche todos los días, excepto los festivos y sus vísperas que cerrarán a las 12 de la noche.

·        Este centro esta reservado para socios y beneficiarios, amigos de la Mutualidad de previsión social de Otxarkoaga 

·        Durante las horas señaladas en el primer apartado, los socios y beneficiarios tendrán libre acceso y podrán utilizar todos sus servicios (bar, biblioteca, juegos, buzón de sugerencias, etc.)

·        Podrán permanecer, quien así lo desee, dentro del Centro sin hace ruso del bar, o consumición. El bar es un servicio más para los socios.

·        Se expenderán bebidas a los domiciliados  en hogares de los asociados.

·        En el buzón de sugerencias podrá introducirse escritos para manifestar iniciativas, proposiciones, reclamaciones o quejas necesarias para la buena marcha del Centro, de la Mutualidad a fin de que la Junta Directiva acuerde lo que proceda.

·        Se acudirá a estos locales correcta y decentemente presentados. Se cuidará el mobiliario, enseres instalaciones y se advertirá al conserje de cualquier anomalía.

·        No debemos perturbar la hermandad y las buenas costumbres que deben existir en este Centro.

·        Si se vieran obligados a hacer alguna reclamación o formular alguna queja, acudirán al conserje o al directivo de la semana, para que estos procedan  a que se hagan cumplir estos reglamentos y los acuerdos de la Asamblea General.

·        Se considerará falta muy grave las ofensas graves a otras personas de la entidad así como frecuentes señales de desobediencia.

En esta misma sesión se decide que hasta ahora el primer  conserje  Don Francisco Varo sea sustituido por  Luciano Quitanilla,

Enseguida se comprobó  que el “centro social”, era todo un éxito, los fines de semana matrimonios y parejas se reunían en el local donde pasaban horas jugando a las cartas. Con ello se lograba el objetivo de que se conocieran entre los mutualistas y se crearan vínculos de unión entre ellos.

Ese mismo año, 1968, al poco tiempo de  poner en  marcha el local,  surgiría de la Mutualidad una sección mucho más reivindicativa y que fue esencial; la asociación de Familias. Fundada   con el nombre de AFO, que significa:

“ASOCIACION DE FAMILIAS DE OTXARKOAGA”.

Pero la creación de la AFO, no fue tan sencillo, así hubo fuertes debates dentro de los mutualitas ante la creación de la nueva sección.

Algunos veían la necesidad de que todos esos temas que se estaban tratando, como las mejoras de las viviendas, los centros escolares, etc. tenían que salir a un primer plano, un plano de lucha y de reivindicación, y la mejor forma era la creación de la Asociación de Familias, y de paso dejar al margen la propia Mutualidad, ya que podía dar a equívocos el que fuera la propia Entidad la represéntate de esa lucha , y que los compromisos adquiridos con los vecinos como Mutualidad no se pudieran  llevar a cabo

Por otro lado había mutualistas que sabedores de lo que representa una Asociación de Familias, temían que se introdujera la política y la Mutualidad se había distinguido por no mezclarse en política.

Tras muchos debates se llegó a un principio de acuerdo, la Asociación se Familias se creó y fueron los propios Mutualistas quienes la pusieron en marcha.

 Pero con el tiempo sus vidas como entidades han tenido recorridos diferentes, y hasta en la actualidad en que no tiene nada que ver una Asociación con la otra.

Así en la Junta actual y entre las personas que pusieron en marcha todo este tinglado  la sensación  es de tristeza, por esta “separación” entre las dos Asociaciones.

Tenemos que situar en pleno octubre cuando se apuesta por la Asociación de Familias, concretamente

El 20 de Octubre de 1968 es aprobada por unanimidad la creación de la Asociación de Familias de Otxarkoaga.

En estos  primeros años fueron parejas la vida de la Mutualidad y de la AFO, así se producían reuniones periódicas  de las dos Juntas, y reivindicaciones conjuntas .El trabajo aunque suponía esfuerzos dobles y reuniones dobles, era valorado como algo positivo y enriquecedor.

Uno de los primeros éxitos de esa lucha fue la ya citada creación de la Escuela   Pre-frabicada “Goya pequeña”.

 (colaboración entre la AFO y mutualidad para mantenimiento locales)

La separación entre las entidades se concretó  ya bien entrado los años 70, seguramente la muerte de Franco tuvo una fuerte influencia, la situación socio-política cambio, y la clandestinidad ya no era necesaria, como comenta los socios:

“Tras la llegada de la democracia todo el mundo era muy valiente y estaban dispuestos  a pelear y a salir a la calle, el problema era antes, cuando no se permitían todas esas cosas y había que echarle imaginación y cara a los problemas del barrio.”

 

Los 70,

la década del cambio

Entramos en los década de los setenta, y con ella, unos años de  grandes cambios a nivel social y político, que  también tuvieron su repercusión en Otxarkoaga. 

La mutualidad se enfrentó estos años a varios temas que influyeron plenamente en su marcha, concretamente en tres aspectos.

. El despertar del movimiento asociativo también tuvo su repercusión en la Entidad, ya que se convirtió en unas de las asociaciones que durante estos años más lucharon y estuvo siempre en primera línea de las luchas vecinales.

Los cambios sociales a nivel de Estado y el movimiento obrero supuso que desde la Entidad se plantearan cuestiones como la creación de una Cooperativa de Consumo

Los cambios políticos, incluido el cambio de régimen tras la muerte de Franco, aunque afectó, fue más por razones técnicas y legales que por cuestiones políticas. Este despertar político lo que si supuso, a parte de la aparición de cientos de movimientos políticos que supusieron la creación de infinidad de partidos políticos,  la separación casi definitiva de las dos Asociaciones hermanadas, la Mutualidad y la Asociación de Familias.

Pero vamos a ir por partes, en primer lugar hablaremos de la Cooperativa de Consumo.

LA COOPERATIVA DE CONSUMO  

A  inicios de los setenta, la situación económica  estaba cambiando. Se estaba entrado en una época de desarrollo económico, lo que fue aprovechado por mucha gente, para enriquecerse, pero también gente  que buscó el interés general y  el método mas utilizado fue el de  intentar crear cooperativas de trabajadores.

El inicio de este movimiento hay que situarlo muy cerca de aquí, concretamente en  el pueblo Guipuzcoano de Mondragón,  la empresa fue la denomina la “Cerrajera  Mondragón” que  inició el proceso de crear un cooperativa, es decir que los propios empleados fueran parte importante en la marcha de la sociedad.

El éxito de la “Cerrajera” fue total, fue la cooperativa  más importante  que ha llegado a nuestro días ·”La cooperativa de Mondragón”.

Ellos mismos fueron lo que impulsaron  y se propagaron todas las cooperativas. Solo hay que fijarse hasta donde ha llegado la cooperativa de Mondragón para imaginar   la fuerza que ha tenido la cooperativa a lo algo de estos años (Eroski, Fagor etc).

A Otxarkoaga también llegaron los “cantos de sirena” de la creación de la cooperativa. Y así la Mutualidad  como máxima impulsora de la vida asociativa del barrio  fue quien se planteó la creación de la misma.

Fue uno de los temas estrella en  esos años, los debates entre los socios era duros y muy frecuentes.¿pero en que consistía la cooperativa de consumo? Para entendernos era una especie de “economato”. Se trataba de que los socios de la mutualidad y sus familiares, pudieran  comprar  más barato todos los productos del “futuro supermercado” que el resto de las personas. Para ello los socios tenían que dar un cierto dinero para  la puesta en marcha de la cooperativa,.

La mayor dificultad era que existía precedentes muy cercanos que producían desasosiego entre los propios socios, el ejemplo  que más cercano tenían no era halagüeño, hay estaba el caso de los “Cascos “en Bolueta, donde desapareció el encargado con todo el dinero de la fabrica y los trabajadores se quedaron sin ver un duro.

Al final la idea se desechó, el principal motivo fue que la mayoría de las empresas de la zona potenciaron  ellas mismas las cooperativas, por lo que no tenía sentido crear otras cooperativas cuando los trabajadores la tenían ya en su puestos de trabajo.

Los setenta supusieron años de muchos cambios en el barrio.

El alza demográfica era  evidente y eso supuso que el barrio se llenó de niños y niñas. Las 5 escuelas que funcionaban ya en el barrio tenían problemas por tal cantidad de chavales y claro la economía familiar se resistía.

Se necesitaba cada vez  más dinero para poder mantener a una familia cada vez más amplia.

Mientras la Mutualidad, seguía aumentado en socios y en beneficiarios, y aunque las relaciones con la AFO tenían sus altibajos, dentro de la Mutualidad se vio la necesidad de realizar movimientos en dos sentidos.

1.  Hacia el exterior,

La Junta directiva, vio que era importante que los socios de la Mutualidad, estuvieran representadas en todos aquellos foros donde se podía defender y decidir su futuro. Así se planteó a nivel provincial crear una Federación de mutualidades de Bizkaia. El año 1972, fue un año marcador por interminables reuniones, con un solo propósito, llegar a un acuerdo en la puesta en marcha de la Federación.

A pesar de los intentos  por parte de la Junta-y de que en general se veía con buenos ojos, no se llegó a crear.

Pero este primer intento fallido no desanimó  a la junta. Así tres años mas tarde, concretamente en 1975   la Mutualidad se inscribe en la “confederación  de entidades de previsión social”.

Con ello se lograba un reconocimiento a nivel más amplio que el desarrollado en el propio barrio.

   2 hacía el barrio.

Otros de los movimientos de la Junta fue  crear algún tipo de obra benéfico-social con el cual ayudar  de una manera casi simbólica al barrio. Este propósito se tenía en mente desde la creación de la entidad, pero no fue hasta estos años cuando se pudo llevar a cabo, sobre todo porque en años anteriores no se ha había podido realizar por falta de liquidez en la entidad.

Y que mejor motivo que la celebración de los diez primeros años de la Asociación para empezar esta obra altruista.

Así en 1976, la Junta directiva aprueba con el respaldo de la Asamblea, una partida económica de 17156 pesetas para ayudar a los vecinos del barrio que presenten algún tipo de minusvalía psíquica.

Ese mismo año, 1976, la junta constató  que cada vez existían  más dificultades a la hora de cobrar vecino a vecino la cuota, además  el esfuerzo que suponía ir bloque a bloque, piso a piso, era enorme, muchas veces baldío, frases como “vuelva usted mañana”,”pues hoy me coges sin dinero, vuelve en otro momento”  eran de los más habitual  por lo que  la cantidad de tiempo que llevaba el reparto era incalculable.

Así dentro de la Junta se  plantea que los cobros se empiecen a realizar por el banco o por la caja.

Esto que hoy parece muy normal, era en  aquella época todo un avance, y fueron muchas las dudas que se planteaban.

 El hecho de que sea el banco quien haga el movimiento  suponía cierto desasosiego a la gran mayoría de los vecinos que no sabían que podía pasar con su dinero.

No fue hasta el año 1978 cuando se dio esta opción.

Pero si se introdujo la posibilidad de que sean los propios socios  los que acercándose a las propias oficinas puedan pagar los recibos. Con esta decisión todos quedaban contentos suprimiendo  las visitas puerta por puerta.

Si el año 1968 fue un año importante en la historia de la entidad, diez años después fue un año de nuevo histórico,  a nivel político se aprueba la constitución, lo que supone el fin de un proceso hacia la democracia  que se había iniciado unos años antes con la muerte de Franco.

Con el nuevo reglamento, cambian las leyes y muchas de ellas afectaran a la Mutualidad.

Ese mismo año, 1978, en el que se aprueba la constitución, supone un cambio en los Estatutos de la Mutualidad.

La democracia suponía cambios legales, que  afectaron al funcionamiento de la Asociación. Pero para la Junta de ese año lo único que supuso fue más trabajo y más reuniones, para amoldar los estatutos de la entidad al nuevo ordenamiento.

A pesar de todo el funcionamiento de la Mutua estaba de nuevo por encima de esas cuestiones.

El año termino con la lucha por parte de las asociaciones de unos locales dignos donde desarrollar sus actividades.

Los locales del sindicato vertical, que en esos años estaban en manos de las centrales sindicales, fueron principalmente la lucha de las Asociaciones, así principalmente la Asociación de Familias, con el apoyo de la Mutualidad, pidieron reiteradamente estos locales, que aunque ya estaban siendo utilizados  aunque no era de manera legal.

  Tanto los sindicatos como los partidos políticos del barrio estaban de acuerdo

Los locales eran conocidos como “hogar del productor”.

Pero a pesar de estos apoyos,  las organizaciones del barrio no tuvieron más remedio que ocupar los locales de manera irregular.

 La AFO y la Mutualidad llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento  por el cual la AFO gestionaría los locales. A partir de ese momento esos locales serán los locales de las asociaciones, y estarán muy presentes en la vida social del barrio.

Aunque la Mutualidad tenía su local propio apoyo, y dirigió estas acciones.

Esta pelea se mantuvo durante muchos años, y sólo llego a su  fin con la llegada del Centro Cívico,  con unos locales dignos para las distintas  asociaciones que fueron surgiendo.

Peticiones de locales por parte de la Mutualidad y la AFO(1978)

Para finalizar con el desarrollo de la esta época es muy importante recordar un tema que supuso graves quebraderos de cabeza para la junta de la entidad, un tema que marcó durante muchos años la marcha de la mutualidad, y que aún hoy es recordada por los socios, como una situación extraña, pero que a la larga ha ayudado a que la  marcha de la mutualidad siga su camino.

Se trata de la donación de  los terrenos de Menchaca

Menchaca era una empresa de construcción, que como valor más importante fue la planificación y  construcción  de Otxarkoaga, ellos fueron los responsables o quizás mejor dicho los culpables.....

Además era  propietaria de los terrenos que rodeaban al poblado, que no había sido construido por diferentes razones.

Pero de todos los terrenos había uno especialmente significativo por su situación geográfica eran 5000 metros de una vaguada, un barranco que no sabía que hacer con ellos, ya que no se podía ni construir, ni hacer absolutamente nada. Dichos terrenos estaban situados en la ladera del grupo Makaldi.

Uno de los encargados de la empresa era mutualista, por lo que conocía sobradamente las necesidades y objetivos de  la Mutualidad, por lo que cedieron esos 5000 metros para la Mutualidad.

El precio de la donación fue de 27,500 pesetas

¿Qué ganaba la constructora con esa aportación?, por una parte, se quitaba ese terreno que no le servía, y por otra parte la donación le desgravaba miles de pesetas por tratarse de una asociación sin ánimo de lucro.

Aunque la decisión final fue por amplia mayoría, los debates dentro de la Junta fueron bastante agrios al no ver claro, para que servirían a  la mutualidad esos terrenos.

Durante años los terrenos estuvieron en manos de la Asociación, al principio no se hizo nada ellos posteriormente, se decidió convertirlos en una especie de escombrera donde miles de camiones llegaban a l terreno a tirar sus escombros, previo  pago por ese servicio.

Con el paso de los años, se llamó a varios arquitectos para ver la posibilidad a si en los terrenos se pudiera construir. Se realizó un proyecto, y  se presentó  al Ayuntamiento, el cual contestó que esos terrenos no eran edificables.

Pero de la noche a la mañana llega un recibo a la junta, según el cual la mutualidad debe más de un millón de pesetas por  revalorización del terreno, el denunciante el propio Ayuntamiento de Bilbao.

La situación no podía ser más extraña, unos terrenos que eran donados a la Asociación  con la intención de apoyarla y ayudarla económicamente podían convertirse  en su propia tumba.

Fueron momentos tensos y difíciles para la  Junta. Con un buen asesoramiento decido hacer un pliego de descargo en el cual se decía que esos terrenos se convertirían en un campo de fútbol para el barrio.

El ayuntamiento dio  por bueno el pliego  y con la promesa del un nuevo campo de fútbol  la situación pareció normalizarse, lo más curioso del asunto es que  no se llego nunca a pagar ese dinero, aunque tampoco se verá correr a ningún chaval en  ese campo de fútbol.

Con el paso de  los años y ya en la década de los noventa, concretamente en 1990  se venden los terrenos por la cifra de 11 millones de pesetas. Si comparamos lo que costaron los terrenos con el precio de la venta  se ve que al final los terrenos de Menchaca no fueron  una mala inversión.

Con la venta de estos terrenos se logró por primera vez tener un dinero que se metió en un ahorro a plazo fijo, además de un remanente  para cuando la mutualidad, pueda tener problemas económicos.

Para lograr esta estabilidad económica había trascurrido 25 años desde la creación de la Mutualidad.  

Los finales de los 70 fueron años tensos en el barrio, el movimiento reivindicativo estaba en su pleno apogeo, con un tema estrella, las viviendas, y su grave deterioro.

La mutualidad no estuvo al margen de esta situación, y fueron ellos junto con la AFO los que propusieron el impago de  las rentas a Viviendas Municipales, como método de presión al Ayuntamiento.

Casi 4 años se estuvo sin pagar las rentas municipales.

La razón de esta decisión era que  desde el ayuntamiento se presionaba para que las rentas se actualizasen, de las 300 pesetas que se pagaban se pasara a pagar unas 10.000 pesetas.

 Esto suponía un problema enorme, ya que mucha gente no podía  pagar, y además, las casas no cumplían los requisitos mínimos para pedir semejante dinero por ellas.

Al final se llegó aun acuerdo y no se subieron las rentas,  pero no se logró calmar al barrio con este acuerdo.

habría sido más barato tirar el barrio entero y hacer uno nuevo, que no lo que se realizó, y que se sigue haciendo, esta rehabilitación del barrio por fases”

Esta lucha se mantuvo durante muchos años, y aún hoy el barrio sigue estando en obras, llevamos más de 25 años de obras, y los más pesimitas recuerdan que para cuando se terminen todas las rehabilitaciones, quizás se tenga que empezar de nuevo por que las primeras quizás estén ya viejas y destrozadas.  

Década de los 80.

El despegue hacia la modernidad

  La década de los 80, fueron años muy importantes para la gente de la Asociación .La sociedad estaba en continuos cambios, por ejemplo se concretó la aprobación de la ley del divorcio, también  hubo momentos de crisis económica  que afectó fundamentalmente a  los primeros años de la década,   que principalmente  se cebó  en el sector industrial y tuvo nuestra región como uno de los lugares donde la crisis tuvo un efecto mayor.

A nivel político, nos encontramos con que en el año 1982, fue el año del cambio político, después de casi 50 años la izquierda, concretamente el Partido Socialista, de la mano de Felipe González, vuelve al poder. Eran años de ilusión y de confianza en el famoso “Cambio”.

Mientras Otxarkoaga, estuvo marcada estos años, por tres factores que han dejado huella en el desarrollo del barrio.

La crisis económica afecto seriamente al vecindario, y muchos de los habitantes pasaron a engrosar las listas del paro, lo que supuso un estado depresivo generalizado. Unido a  esto,  un factor muy determinante fue que parte de la  juventud del poblado, ante esta situación de depresión generalizada, cayó en el mundo de las drogas. La heroína, fue una válvula de escape ante esta situación. Los jóvenes poco a poco fueron cayendo en las redes de las drogas, y  posteriormente  en la delincuencia para poder seguir manteniendo su dependencia  con la droga.

Muchísimas familias del barrio han quedado destrozadas por este fenómeno. Muchos de estos jóvenes se han quedado en el camino, la mayoría  de ellos no han llegado a los 40 años.

Por otra parte la lucha que se había empezado en los años anteriores por la mejora de las viviendas del barrio, vivió  su mayor crudeza en estos primeros años de la década de los ochenta. Y es que era tal la situación de algunas viviendas que las ratas y las enfermedades eran cosas cercanas a los vecinos, y no entramos en detalles sobre la situación de jardines, calles o aceras.

Con esta situación, el movimiento asociativo en el barrio creció de manera sorprenderte, y la aparición del Centro Cívico dirigido en esos años por un antiguo vecino del barrio, Mikel Toral, que conocía bien la realidad, supuso que las asociaciones se pusieran manos a la obra, y que se intentara salir de ese atolladero en el que se sitió el barrio,  cambiando esa terrible imagen que se tenia del mismo.

Pero volvamos al día a día de nuestra asociación, nos vamos a situar en los primeros años de la década.

En el año 1981 se aprobó a nivel nacional, una de las leyes que más polémica trajo. “LA  LEY DEL DIVORCIO”.

Con la entrada de esta ley, que suponía la ruptura de una de las instituciones  principales que habían dirigido el país, el matrimonio, se podía pensar que la mutualidad, tendría que trastocar toda su manera de funcionar, ya que si los pagos se hacían por matrimonio y por familia ¿qué iba a suceder ahora?, ¿cómo podía afectar este ley a la mutualidad?. Como comenta el  presidente de aquella época:

En principio no afectó demasiado, porque la mutualidad ha estado en estos temas por delante de las propias leyes.”

En los primeros años de funcionamiento, si se exigía que las parejas estuvieran casadas, incluso en algunos casos se llegó a investigar si los papeles presentados eran legales, pero poco a poco la cosa se fue suavizando.

Así en el año 1980, era la propia Junta la que al registrase una pareja, no pedía ni certificado de matrimonio ni tan siquiera libro de familia. Pero a nivel legal se les consideraba como matrimonio para todos los efectos.Lo que si estaba claro era que en aquellos años no había  tantos casos y tan diversos como hay ahora, lo normal era que las parejas estuvieran casadas, y registradas.

Así que la Asamblea General de socios, aprobó que  los socios de la mutualidad pudieran ser parejas de Hecho, y no pedir ningún papel acreditativo de matrimonio. Esta acta como todas las actas es mandada al Gobierno Vasco, y este, no puso ningún impedimento, por lo que la ley del divorcio no afectó de manera especial a la Mutualidad.

En el año 1985 se produce un cambio en la denominación de la Entidad, pero no fue una decisión por parte  Asociación sino que fue un cambio obligado por el Gobierno vasco, el cual exigía que la Mutualidad se inscribiese dentro del registro de  Entidades de previsiones.

Así el nombre oficial será a partir de ese momento “entidad de la previsión social de Otxarkoaga”.

Además se obligó a la entidad a registrarse en el Registro mercantil, lo que conllevaba, que aunque se tratara de una Asociación sin ánimo de lucro se consideraba al mismo nivel que las empresas aseguradoras.

Otra de las muchas novedades de estos años, es que hasta ese momento la Mutualidad se hacía cargo de los difuntos dentro de la provincia, pero poco a poco se vio que esta normativa se quedaba coja.

 ¿Qué pasaba si la defunción sucedía fuera de la provincia?, pues que nadie se hacía cargo, claro no hay que mirar las estadísticas del barrio para ver que mucho de los vecinos han nacido fuera de la provincia, y que muchos de ellos vuelven largas temporadas a su lugares de nacimiento, sobre todo cuando la gente empieza a ser mayor y llegan las jubilaciones.

Así desde la Junta se vio que era importante intentar ampliar las fronteras de la provincia. Al fin y al cabo muchos de los socios de la entidad eran mayores, y con ello el riego de fallecer fuera del barrio se ampliaba.

Así la junta propuso a la Asamblea general la subida de cuotas de 400 pesetas por socio, con el objetivo de poder hacerse cargo del  fallecimiento en cualquier provincia de España.

La Asamblea lo aprobó, con lo que se logró dar un nuevo servicio. Pero aún quedaba por cubrir  cuando el fallecimiento se producía  aquí  y se deseaba ser enterrado en otra provincia.

Esto no fue aprobado hasta el año 1993, cuando los socios aceptaron una nueva subida para poder afrontar este nuevo servicio de la Mutualidad.

Pero dentro de la Junta había otra inquietud, muchos de los socios se percataban de las limitaciones que los Locales de la mutua tenían  , por una parte eran  locales de Viviendas Municipales, y no pertenecían a la Entidad, y por otra parte que estaban quedándose obsoletos. Por ello se planteó la necesidad de cambiar de local.

CAMBIO DE LOCAL

La marcha de la Entidad iba tan bien, que sin darse cuenta, se empezaron a tener problemas de espacio. Los locales se le habían quedado pequeños, en la  oficina no había sitio ni para un papel más y en el local social junto con el  bar estaba con problemas de atender a tanta clientela.

Además  en la junta se había visto la necesidad de tener un local propio, no depender de viviendas Municipales,  tener una lonja en propiedad. Así empezaron los debates, que se fueron alargando bastante tiempo, hasta que La junta propuso que cada socio pusiera 2000 pesetas por la compra y el acondicionamiento de local. Hasta hay estaba todo el mundo de acuerdo, el problema venía en el siguiente punto, muchos socios  se plantearon la obligatoriedad de dar esas 2.000 pesetas.

En la junta se  trabajó mucho el tema, y al final, se decantaron por esa obligatoriedad de  pago.

Esto supuso muchos problemas además de los habituales  de la Asociación.

Muchas personas fueros dados de baja por negarse a pagar, mientras que otros se marcharon voluntariamente por lo que consideraban un gasto excesivo e innecesario.

Aún así  se necesitaba más dinero  para llevar a cabo las obras de una manera adecuada y que quedara lo más digna posible, se habló con varias instituciones pero al final fue Cáritas diocesanas la que ayudó de manera fundamental para la compra de los locales.

Cáritas prestó a la Asociación dos millones y medio, a devolver pero sin intereses.

(contrato entre Cáritas y la mutualidad)

Con este dinero, se compró el local de Makaldi, actual sede de la Asociación. Aún así lo que parecía una obra sencilla se fue alargado en el tiempo  y ampliando en el presupuesto. Mientras duraron las obras de acondicionamiento, el trabajo en la entidad siguió en los locales de Viviendas Municipales.

El 17 de Junio de 1985 se inauguran los locales con una fiesta para los socios,  en la que se puso de nuevo de manifiesto el tirón de la Asociación, ya que el local estuvo abarrotado de gente que quería celebrar el acontecimiento.

  

AÑOS 90. DESARROLLO SOCIAL DE LA ENTIDAD

Los años noventa, son años en los que nos encontramos con que el Gobierno Socialista, que tanta ilusión había creado, es derrotado en las urnas.

 La llegada de nuevo de la derecha al poder supone para muchos cerrar el ciclo político de la transición, en estos años se había gobernado desde el Centro, pasando por la izquierda y faltaba la derecha.

Además en los últimos años de socialismo, vemos importantes cambios en lo social, con los famosos “fastos “del 92, (olimpiada en Barcelona, expo de Sevilla) se pone de manifiesto, la modernidad del país, y su incorporación a  Europa de manera total.

Económicamente nos encontramos con años de crecimiento, lo que supone que muchos de los ciudadanos puedan disfrutar de  un cierto bienestar, hay mucho dinero en circulación, aunque  esto también supuso la aparición de la corrupción y el aprovecharse de los cargos públicos.

Mientras en  el barrio, las cosas van cambiando, el movimiento asociativo, poco a poco va perdiendo fuerza, dos razones  fundamentalmente:

·        La mejora en las condiciones de vida del barrio, lo que supone que no haya un mayor espíritu de lucha, y si un cierto conformismo.

·         Por otra parte las políticas del ayuntamiento, que intentan controlar el movimiento asociativo, con un control sobre subvenciones y siendo ellos quienes gestionen actividades o proyectos que hasta ese momento gestionan las asociaciones.

Además la preocupación de los vecinos se  dirige ahora hacia dos cuestiones, por una parte, tras el arreglo en los 80 de los pisos, se necesita que se urbanice el barrio, se arreglen jardines carreteras, yen resumen que se de un cierto orden al barrio  y por otra parte se ve  la necesidad de comprar las viviendas municipales, hasta ahora alquiladas, los vecinos se quieren asegurar un futuro a sus hijos con la compra de la vivienda al Ayuntamiento, la disputa será  tanto en la forma de hacerlo  como  en el coste que suponga para los vecinos. 

En la  entidad, tras años de fuerte crecimiento, se vivirá una época marcada por el desarrollo de una labor más social y cultural. Tras años de estar en primera línea de lucha, a partir de este momento se centrará en cosas más puntuales pero que serán significativas para el barrio. Pero antes en el año 1990 se cumple 25 años de la creación de la Mutualidad,,  con este motivo se da una amnistía que consistió en que a aquel socio que se le había dado de baja por falta de pagos, si quería se le volvía a readmitir, y muchos de los que habían tenido problemas por las famosas 2000 pesetas de las obras fueron amnistiados.  Además se plateó una entrada libre, es decir no cobrar cuota de entrada a quien quisiera pertenecer a la entidad, tanto para la gente del barrio, como para los de fuera.

Aun así desde la junta se vuelve a  hacer un reclamo a los vecinos del barrio.

llevamos casi 40 años de trabajo, y creemos que  hemos demostrado que estamos aquí por que nos gusta y porque hacemos un  bien al barrio”.

Y es que aún hay gente en el barrio que piensa que detrás de la mutualidad hay intereses ocultos y poca fiabilidad.

es triste que vengan personas con 60 años que llevan toda la vida pagando a los seguros casi 40000 pesetas, y que cuando se acercan a nosotros , y te dicen que no han venido antes por que pensaban que esto iba a desaparecer”.

La mayor dificultad que la junta actual encuentra ,  es que la gente mayor del barrio confía más en un aseguradora, que en los propios compañeros del barrio, y están pagando más de la mitad de la pensión en el seguro, cuando luego tiene serias dificultades para llegar a fin de mes.

“Y otra de las dificultades es pensar que las aseguradoras te ofrecen antigüedad, y eso no es cierto, puedes llevar 40 años, que si un año no pagas, se te borra y  a empezar de cero, en peores circunstancias, a mayor edad más dinero a pagar

Pero vamos a centrarnos en esa labor fundamental de  esta década,  que con los años algunas de las propuestas se han mantenido.

La Labor social en el barrio siempre ha sido un aspecto muy importante para la Asociación.

Desde el principio se ha intentado dar una respuesta en el ámbito social, cultural  lo que supusiera que la Mutualidad estuviera en la calle, en contacto con las personas.

 La gran dificultad que se han encontrado, es que todas las personas que trabajan o han trabajado  en la Mutualidad, son voluntarios, y no cobran dinero por hacer esa labor. Y esta claro que el voluntariado dispone de poco tiempo.

 Así sucedía que la mayoría de la personas que han estado en la Juntas ha sido personas que han estado trabajando toda su vida, lo que hacía que las reuniones y los contactos en la Asociación se hicieran a las 19,00 o 20,00 horas  de la tarde, por lo que muchos proyectos interesantes se han quedado apartados por esa falta de tiempo de los socios o por no poder realizarse a esas horas que  tenían los Mutualistas..

Otro de los problemas, es que como Entidad de previsión no puede realizar estos actos sociales, que por parte de la Junta se consideran importantes, por lo que había que buscar alguna fórmula para poder realizarlo.

A lo largo de los años esta labor ha sido fundamental, siempre marcada con un objetivo claro; ayudar al barrio en algún aspecto social o cultural.

El ejemplo más claro es el tema de dar comida a los jubilados, fue el primer proyecto serio que se estudió pero que no  llegó a hacerse por no disponer con personas libres a esas horas.

En los años 80 años, muy significativos por la lucha vecinal y el movimiento asociativo, se puso en marcha en los Locales de la Mutualidad una emisora del barrio, donde los jóvenes principalmente hacían uso de este medio como un lugar de encuentro e información del barrio.

Más adelante se empezó con unas clases de Música para chavalitos del barrio. En un principio tuvo  una  muy buena acogida, poco a poco fueron borrándose los niños / as hasta que desapareció.

También se proyectó cine para los chavales, y como siempre se dejó de hacer la actividad ante la falta de respuesta por parte del barrio.  Pero desde la junta  no se desanimaron, y siguieron pensando en buscar alguna fórmula que funcionara y respondiera a las necesidades e ilusiones de los vecinos.

Se realizaron también Verbenas  en la plaza de Makaldi, pero también su tuvieron que suspender  por que la respuesta de la gente no fue la  esperada, las quejas de los vecinos debido al comportamiento de los ciudadanos, fue lo que llevó a la Junta a decidir su desaparición. Como también el Karaoke que se pretendió hacer.  Fueron intentos por  crear algo  de movimiento por parte de las gentes del barrio.

Aún así los dos proyectos más serios que se han llevado a cabo desde la mutualidad han sido la creación de dos Asociaciones, que con diferentes campos de actuación, tenían un fin común, responder a esa necesidad de la Mutualidad de ayudar al barrio, estamos hablando de “EREIN” y “BEHARLEKU”

En el año 1991  en su labor social de barrio, la junta ve la necesidad de crear una especie de grupo de tiempo libre, donde los chicos y chicas del barrio tuvieran una respuesta a su tiempo de ocio.

  Se planteó en la Asamblea y aprobándose  la creación del grupo “EREIN”.

“Erein” se instaló en los locales parroquiales de la calle Ondarroa en Txudinaga. Y tuvo tres años de una actividad frenética, con una gran respuesta por parte del barrio. En su creación, fue importante el apoyo prestado por el Cura de Otxarkoaga Joseba Bakaikoa.

Pero la Asociación desapareció en el momento en que sus creadores fueron dejándola,  como muchas historias del barrio, nadie recoge el testigo de ella.

Aún así la junta no se quedó conforme con este experimento y años más tarde creó la Asociación “BEHARLEKU”, con la que pretendía dar respuesta a esas inquietudes sociales que tenía pero como Mutualidad no podía realizar.

  Así  la característica principal  de Beharleku, es que, todo el que sea socio de la Mutualidad es socio a la vez de  Beharleku. Así el dinero de la Mutualidad es el dinero con el que funciona Beharleku, pero nunca se recurre a  las cuotas de los socios  a la hora de trabajar en este campo, sino que se subvenciona  con los intereses que la entidad produce.

“Y es que no es lo mismo ir a pedir dinero para cualquier actividad siendo La mutualidad, que siendo Beharleku, además los riesgos al hacer cualquier actividad no los corre el nombre de la Mutualidad, sino el de Beharleku, aunque la responsabilidad sea de la Mutua. “

En estos  años  de funcionamiento se ha organizado principalmente dos actividades, “La cabalgata de Reyes” y la “marcha ciclista”

La cabalgata de Reyes fue la actividad en la que más empeño  y más ilusión pusieron todas las personas de la Mutualidad.

Estábamos en  1993 cuando se inicia esta historia, en un principio se  trataba de recuperar esta vieja tradición perdida casi en la memoria. Que el barrio, en este caso Otxarkoaga y Txurdinaga, tuvieran una cabalgata propia.

(Cartel de cabalgata del año 1995,)

 

 

Aunque la organización corrió a cargo de la propia Mutualidad, que se encargó de permisos, buscar camiones, subvencionar gastos, pidió la colaboración a los grupos del barrio, para poder llenar de ilusión y de colorido  la cabalgata

.

La respuesta  en esta primera cabalgata fue un éxito ya que el barrio se volcó y siendo muchísimos grupos los que respondieron a la llamada (grupos como Eskaut Goizalde, Jaiotza, Kalean, Lagun ibiltzaile, Erein, Txaloka, los vecinos de Makaldi, etc.)

Los dos barrios respondieron con mucha expectación, principalmente en Otxarkoaga, donde la gente se hecho a la calle para ver el paso de los Reyes.

Uno de los primeros reyes lo recuerda así:

tenía dos sensaciones por una parte de alegría por que la gente estaba como loca, recuerdo la emoción de los niños / as, por tocarnos y vernos, y por otra al ser la primera un poco caos, en vez de cabalgata algunas veces parecía un rally por la velocidad de los camiones, y por la paliza para los que nos acompañaban andando porque el recorrido era bestial”.

 

La cabalgata se realizó durante 7  años .Se mejoró en  la organización, poniendo carteros reales, reduciendo el recorrido, entregando muchos premios, etc. La colaboración de los grupos fue a menos, y al final, empezó a ser un gran problema para la Mutualidad, tanto a nivel económico, pero sobre todo físico por el gran esfuerzo que se requería de los pocos  socios que colaboraban en  recoger todos los camiones.

El punto y final a esta bella historia  se vivió  durante  la última cabalgata, en la que  se notó un cambio de aptitud por parte de muchos de los vecinos/as  del barrio, el ambiente se había enrarecido, y hubo bastantes conflictos.

 

A pesar de los años, el balance que aún hace la Junta es positivo y a la vez de cierta tristeza, positivo porque fue una labor que movilizó y unió  a mucha gente cumpliéndose  los objetivos con creces, y triste porque aún hoy se siguen recibiendo llamadas el día 4 o 5 de enero preguntando cual va ser el recorrido de la cabalgata de este año.

 

En los locales de la Mutua descansa los trajes de los Reyes de Oriente esperando  a que entre todos volvamos a trabajar, porque  por la sonrisa de un niño merece la pena este  esfuerzo

 

Pero el tema no esta cerrado, si hubiera gente dispuesta asumir el trabajo de organizar el evento, la Mutualidad esta dispuesta a retomarlo y subvencionarlo.

(Cartel cabalgata año 1996)

La marcha ciclista

 

La marcha ciclista  es otro de los proyectos donde Beharleku ha desarrollado su labor y ha puesto todas sus ilusiones.

La marcha consiste en un recorrido por el barrio y alrededores, donde los participantes realizan una marcha ciclista. Finaliza el día con una comida en los Locales de la Mutualidad.

Se lleva realizando 7 años, en los que la participación en general es buena, es curioso comprobar  que la mayoría de los participantes no son del barrio.

En general el recorrido es sencillo, y no hay que ser un experto ciclista para  participar, solo poner un poco de ganas.

 

(Boletín inscripción primera carrera)

(Cartel de la marcha 1997)

 

Siguiendo con las actividades promocionales por la entidad a lo largo de estos años, podemos destacar que en el año 1995 se puso en marcha un nuevo servicio para los socios, que consistía en un  acuerdo con un despacho de Abogados, donde los socios puedan hacer sus consultas o dudas.

El acuerdo consiste en poder  en una primera consulta gratuita sobre cualquier tema jurídico. Como por ejemplo: Separaciones, divorcios, Traspasos, Impuestos, responsabilidad civil, Derecho Administrativo, contratos, Contabilidad, etc. En resumen  todos aquellos aspectos que tengan un reglamento jurídico.

 

EL único requisito que se exige es estar al corriente en el pago de la Mutua. Y tienen derecho tanto los mutualitas como los miembros de su familia que sean beneficiarios.

Tras esa primera consulta, si se decide continuar con la asistencia de estos servicios, por el hecho de ser socio o beneficiarios se pondrán unas condiciones especiales  más beneficiosas para los interesados.

El despacho se encuentra situado en la Avenida del Ferrocarril Nº 6 departamento 7.

 

Uno de los temas estrella que ha sido tratado por los abogados, es la venta y compra de pisos de Otxarkoaga, donde se han encontrado con la mayoría de consultas sobre este tema.

Se lleva más de 8 años  realizando esta actividad valorándola  muy positiva por parte de la  entidad, que tiene en ellos un lugar donde consultar y peguntar cuestiones legales, como por los propios socios.

Siglo XXI.  

La mutualidad sigue luchando;

el barrio sigue mejorando

Con el nuevo siglo el barrio ha seguido transformándose, principalmente en el aspecto urbanístico, ya que el Ayuntamiento se comprometió a terminar de urbanizar el barrio, y quizá en muy poco tiempo podamos ver el barrio completamente acabado en este aspecto.

 Además, la construcción de nuevas viviendas en las faldas del Colegio Vera cruz, ha supuesto una nueva entrada de gente al barrio.

Pero sigue apareciendo  problemas, nos encontramos con una serie de problemáticas que a primera vista son difíciles de ver pero que está ahí.

El  barrio se esta quedando sin vida infantil, los colegios de la zona están con muy pocos chavales y muchos de ellos han tenido que cerrar o cerraran próximamente, esto se agrava porque la mayoría de los que asisten a los colegios públicos son ampliamente de mayoría de etnia gitana, con lo que estamos creando pequeños guetos.

 Además, la tasa de mayores de 60 años es cada vez más amplia, y a pesar de la puesta en marcha del Centro de Día nuestros mayores tiene muchos problemas, tanto de movilidad, como de soledad.

La Mutualidad esta  pendiente de  estas nuevas necesidades, colaborando con aquellas instituciones o Asociaciones que  buscan soluciones a estos nuevos problemas.

Ejemplo de esto fue la celebración del  cuarenta aniversario de la creación de Otxarkoaga, donde se creó una comisión para organizar una semana de actos para conmemorar este aniversario, donde el acto fundamental fue el concierto de MOCEDADES.

El trabajo de la Entidad ha seguido adelante con plena normalidad.

En estos  años se  ha reformado la Sede de la Asociación dos veces, el objetivo es claro, dar un mejor servicio a los socios y beneficiarios, así  ha quedado  una moderna oficina  y una sala de estar, donde poder pasar las horas tranquilamente.

En los últimos tiempos, la gran  labor social de la entidad, se acercó al ámbito de los deportes, así se subvencionó un equipo de futbito masculino compuesto por chavales del barrio llamado “GAZTE-OTXAR”, la colaboración con el equipo fue durante dos años.

En el año 2002  se puso en los locales de la Entidad un equipo de informática, con conexión a Internet. Se pretendía que los socios se aprovecharan de este recurso para poder realizar sus trabajos o buscar cualquier información en Internet. Con un horario muy abierto de 10 de la mañana a nuevo de la noche, durante una hora se puede hacer uso de estos ordenadores.

Es además un servicio abierto a personas no socias, que tendrán que pagar una cuota de 0,60 céntimos por la hora.

La valoración es que  el servicio esta funcionando correctamente pero lo que no esta tan bien valorado es que es gente principalmente ajena a la Entidad la que más esta utilizando este servicio.

La Mutualidad  ha estado presente en aquellas actividades fundamentales que se han realizado a lo largo de estos años,  todos los años se ha apoyado económicamente tanto a Jornadas Infantiles del barrio como a las Fiestas.

Además como la Asociación que más socios del barrio tiene, esta presente en aquellas comisiones del consejo de distrito donde se toman las decisiones que influyen al barrio.

Uno de sus últimos propósitos ha sido la revitalización de las fiestas del barrio.

Así en las Fiestas del año 2005, la Mutua dentro de la Asociación Beharleku, ha apostado duramente por las fiestas, montando una serie de actividades inéditas en el barrio, con el afán de buscar una buena acogida de la gente.

En esas mismas fiestas, la Mutualidad volvió a incorporar su sección deportiva a su proyecto. Así ha puesto en marcha el equipo “Mutua otxarkoaga”, donde varios jóvenes del barrio disfrutan de una manera sana y deportiva de su ocio y de su tiempo libre.

Mucho ha cambiado  el barrio desde que en 1966 se pusiera en marcha la “Mutualidad de la previsión social”, mucha gente de aquellos primeros tiempos hoy ya no esta con nosotros, seguramente si vieran en que se ha convertido el barrio y la entidad, se sentirían orgullosos, verán que la semilla que ellos plantaron ha ido germinado y creciendo.

Sin duda en este recorrido que hemos realizado por estos años, ellos han sido parte fundamental, como lo han sido personas que en algún momento de todo estos años han trabajo  para la Entidad, de manera voluntaria y altruista, a todos gracias.

La mutualidad ya trabaja pensando en su cuarenta aniversario, que se celebra el año que viene, y conociendo a las personas de la Asociación es totalmente seguro que intentarán realizar algún acto con el que sorprender a los vecinos y sobre todo con el que intentar mejorar las condiciones de vida del barrio

PRESIDENTES DE LA MUTUALIDAD

1.   LORENZO ESTEBAN                    (1969-1970)

2.   JUAN JIMENEZ GARCIA               (1970-1971)

3.   SEVILLANO MARTIN                     (1971-1972)

4.   JUAN JIMENEZ GARCÍA               (1972-1973)

5.   JESÚS DIEZ DUATO                     (1973-1975)

6.   HIPOLITO JESUS DEL OLMO       (1975-1977)

7.   MIGUEL  FERNANDEZ DE CASO(1977-1981)

8.   FRANCISCO VIDAL CASADO       (1981-1985)

9.   MIGUEL FERNANDEZ DE CASO  (1985-1987)

10. JUAN  JIMENEZ GARCÍA              (1987-1993)

11. MIGUEL FERNANDEZ DE CASO  (1993-ACTUALIDAD)  

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